Rectifico:
este señor es imwertcil.
Además tiene pinta de monaguillo vicioso por lo que no tiene ningún problema en
hacer de correveydile de la Conferencia Episcopal. Y pretende meternos por la parte de atrás otra asignatura de doctrina
católica disfrazada con el nombre de Educación Cívica y Constitucional. Por
fin hemos conocido el borrador que va a cambiar la actual materia de
Ciudadanía, y resulta vomitivo. Y otro motivo más para ir a la huelga el día
22. La derecha siempre considera doctrina las opiniones de los demás, y está
dispuesta como remedio a hacernos tragar la suya propia. Pero se trata de la
realidad. Y por más que el señor Wert le dé la espalda no desaparecerá. Y aunque
pretendan borrarla de un libro de texto siempre seguirá fuera, en la calle, en
el mundo. Y debemos preparar a nuestros alumnos para enfrentarse al mundo real,
y darles armas para analizarlo, criticarlo y mejorarlo. Pero el señor Wert
quiere que los niños salgan de la Escuela adormecidos, ignorantes, sumisos, y
con unas gafas rositas para no ver los problemas que los aguardan en la vida
real. Porque en la calle sigue habiendo racismo, xenofobia, homofobia y
sexismo. Y en la calle sigue habiendo homosexuales y matrimonios de todas
clases, incluso “familias en el marco de
la Constitución Española” rotas, divorciadas, en cuyo seno existe la
violencia hacia la mujer y los hijos…¿esto también hay que ocultarlo?
El futuro decreto elimina también
las referencias a las desigualdades económicas y sociales, y se supone que ya
no tenemos que fomentar actitudes críticas y de compromiso frente a ellas.
Tampoco podemos decir ya que “la falta de
acceso a la educación es una de las fuentes de la pobreza”. Y que lo diga
un señor Ministro de Educación tiene su miga, porque confirma la importancia
que le atribuye a la educación y los objetivos que persigue.
En este mundo color de rosa, sin
problemas, sin ricos ni pobres, vuelve a introducirse la ideología neoliberal
como ya lo hizo en la Constitución, como si eso no fuera adoctrinamiento. La asignatura incluirá un nuevo epígrafe sobre la dimensión
económica del ser humano en donde se alude al “papel de la iniciativa económica privada en la generación de riqueza y el fomento del espíritu
emprendedor”. Adam Smith en estado puro.
El señor Wert quiere que convenzamos
a los niños de que la realidad no existe, de que vivimos en una Disneylandia en
permanente felicidad. En mis clases intentaré, como siempre, contribuir en lo que pueda a hacer ciudadanos
conscientes y críticos con la realidad que se encontrarán cuando los echemos al
mundo para que contribuyan también a mejorarlo. No estoy dispuesto a contribuir
en su adormecimiento ni en su conformismo. Conmigo que no cuente el señor Wert
para fabricar zombibambis a escala nacional.
